Senti el humedo despertar de los cañones de pistolas en mis sienes,
huí del esperanzador futuro que se me avalanzaba sobre nosotros como hienas,
corrí un estupido velo entre palabra y palabra,
ya no creere más en utopías descalabradas.
Se me van cerrando las puertas,
y aún así sigo abriendo otras que no conducen a nada,
quizás sólo esté pasando un mal momento,
un bache de recuerdos insostenibles en el tiempo,
o tal vez esté viviendo este negro presente,
en el que ni para el amor hay un hueco.
Se que no es esta camuflada soledad la que me hiere,
intento esquivar los abusos, evitar los excesos,
pero día a día me van apolillando con sus nuevas leyes,
intento encontrar una razón para seguir caminando,
abriendome paso entre la maleza de este Amazonas de gente.
No doy más de mi, quieren cambiar mis hábitos,
no doy crédito a lo que veo, quieren controlarlo todo,
y llenar todos los rincones de camaras de vigilancia,
guardias del orden y la seguridad por todos lados.
Quieren medir la zancada de mis pasos,
pero yo no me dejo amedrentar,
romperé el suelo que piso,
así no seguiran mi caminar.
Pakorro-31-12-2010
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